En un dramático enfrentamiento durante el Miami Open 2025, la victoria de Amanda Anisimova sobre Mirra Andreeva estuvo marcada por la controversia. La tensión escaló cuando Anisimova pausó el tercer set para buscar atención médica, un acto que Andreeva consideró una maniobra estratégica en lugar de un requerimiento genuino.
El partido fue significativo, marcando el final de la impresionante racha de 13 partidos ganados de Andreeva. La joven estrella del tenis había estado en racha, logrando victorias consecutivas, solo para ser detenida por Anisimova en la ronda de 32 en Miami. Esta derrota fue un shock, no solo poniendo fin a la racha victoriosa de Andreeva, sino también desatando un debate polémico sobre la ética del juego.
El descontento de Andreeva fue evidente mientras observaba a Anisimova pedir al fisioterapeuta durante el set decisivo de su partido. El momento de esta pausa en el juego fue visto por Andreeva como un movimiento táctico diseñado para interrumpir su ritmo y obtener una ventaja injusta.
En el mundo de alto riesgo del tenis profesional, la deportividad es a menudo criticada, pero también utilizada con la misma frecuencia. El uso de tiempos médicos está permitido bajo las reglas, pero el momento y la intención detrás de tales llamadas a menudo pueden ser cuestionados, como fue el caso en este acalorado encuentro del Miami Open.
A pesar de la controversia, el partido concluyó con Anisimova triunfante, dejando a Andreeva no solo con una derrota en su registro, sino también con un sentido de injusticia. Queda por ver cómo este incidente afectará su relación profesional y futuros enfrentamientos en la cancha.
En el dinámico mundo del tenis, donde cada punto cuenta, la importancia del juego limpio y la deportividad es primordial. Este incidente ha puesto el foco en las áreas grises de las reglas y ha reavivado las discusiones sobre el uso y el posible abuso de los tiempos médicos en el tenis. Es un recordatorio de que el camino hacia la victoria no siempre es una línea recta, sino que a menudo puede ser objeto de un intenso escrutinio y debate.