En un giro impactante de los acontecimientos en la final del Miami Open, Novak Djokovic enfrentó una derrota inesperada a manos de Jakub Mensik, dejando a Patrick McEnroe, el hermano de John McEnroe, con la cara roja tras su fallida predicción. El partido, retrasado por horas debido al mal tiempo, vio a Djokovic visiblemente frustrado mientras Mensik dominaba en sets corridos con impresionantes victorias en tiebreaks.
Djokovic, quien buscaba asegurar su título número 100 en su carrera, aceptó la derrota con gracia y felicitó a su oponente adolescente por su notable victoria. A pesar de tener una lesión visible en el ojo durante el partido, Djokovic elogió a Mensik por su destacada actuación, reconociendo que el joven jugador lo superó en la cancha ese día.
Patrick McEnroe, quien predijo con confianza la victoria de Djokovic, tuvo que retractarse de su declaración y alabó a Mensik por su excepcional juego. Djokovic, en una entrevista posterior al partido, elogió la fortaleza mental de Mensik y sus momentos decisivos, destacando el prometedor futuro del joven jugador en el tenis.
Negándose a poner excusas por su derrota, Djokovic abordó las preguntas sobre su lesión ocular en una conferencia de prensa, enfatizando el triunfo bien merecido de Mensik y expresando gratitud por el apoyo que recibió a lo largo del torneo. A pesar del amargo sabor de la derrota en la final, Djokovic reflexionó sobre la experiencia positiva y su confianza recuperada tanto dentro como fuera de la cancha.
La final del Miami Open presenció una sorprendente derrota, ya que la búsqueda de Djokovic por su título número 100 fue frustrada por la sensacional actuación de Mensik, dejando a los aficionados y expertos asombrados por el talento y la resiliencia del joven jugador en la cancha de tenis.