La sensación del tenis de renombre mundial Jannik Sinner se encuentra envuelto en un escándalo de dopaje que ha sacudido el mundo del deporte. La impactante revelación se produce después de que su exentrenador físico, Umberto Ferrara, hablara sobre la sustancia prohibida encontrada en el sistema de Sinner.
Ferrara reveló que había estado usando durante mucho tiempo spray de trofodermin para una enfermedad crónica, a pesar de ser consciente de su estatus prohibido. Afirmó con firmeza que nunca permitió que el spray estuviera cerca de Sinner y que solo lo recomendó al exfisioterapeuta, Giacomo Naldi, para un corte menor. Sin embargo, el spray condujo inadvertidamente a la contaminación de Sinner con clostebol, un esteroide prohibido.
Las repercusiones del escándalo resultaron en que Sinner cumpliera una suspensión de tres meses tras una apelación de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS). A pesar de haber sido exonerado de mala conducta intencionada, Sinner fue considerado responsable por la negligencia de su equipo.
En un giro sorprendente de los acontecimientos, Ferrara expresó su incredulidad y descontento ante la situación, destacando el cuidado con el que manejó el spray. Lamentó el tratamiento superficial y malicioso que recibió tras el escándalo, enfatizando la necesidad de mayor precaución en el futuro.
Como tres veces campeón de Grand Slam, la reputación de Sinner ha sufrido un golpe debido a esta controversia. Sin embargo, está preparado para hacer un regreso en el Abierto de Italia en mayo después de cumplir su suspensión. El mundo del tenis espera su regreso, con la esperanza de que pueda recuperarse de este escándalo y reclamar su antigua gloria en la cancha.