El PGA Tour enfrenta una crisis ya que sus números de audiencia continúan cayendo, a pesar de los esfuerzos por atraer a más aficionados. Incluso con jugadores talentosos como Scottie Scheffler, quien ganó siete eventos, incluido el prestigioso Masters y ganó la impresionante suma de $8 millones a través del Programa de Impacto del Jugador, el Tour está luchando por recuperar su antigua gloria. A pesar del éxito de Scheffler en el campo, los números de audiencia siguen siendo decepcionantemente bajos, con las transmisiones del domingo promediando solo 2.2 millones de espectadores en 2024, lo que muestra una disminución del 19% respecto al año anterior.
Sin embargo, un rayo de esperanza surgió con el Houston Open, desafiando la tendencia a la baja al atraer alrededor de 2.7 millones de espectadores para la ronda final, un notable aumento del 44% en comparación con el año anterior. Sorprendentemente, fue la actuación de Min Woo Lee la que robó el espectáculo, eclipsando incluso los esfuerzos previos de Scottie Scheffler.
El anfitrión del Fore Play Podcast Plus en Youtube destacó el aumento significativo en la audiencia, atribuyéndolo a la cautivadora actuación de Lee. A pesar de la presencia de Scheffler y las emocionantes competiciones anteriores, fue Lee quien parecía ser la fuerza impulsora detrás del aumento en la audiencia.
NBC informó números impresionantes, con 2.676 millones de espectadores sintonizando para la ronda final del Houston Open, marcando una mejora sustancial respecto a años anteriores. Este aumento en la audiencia ha sido denominado «El Efecto Min Woo», mostrando el impacto de la actuación de Lee en atraer a una audiencia más grande al evento.
Pero no es solo Min Woo Lee quien está robando el protagonismo a Scottie Scheffler. La histórica victoria de Rory McIlroy en Pebble Beach rompió récords de audiencia, con la transmisión de la ronda final promediando un notable 3.33 millones de espectadores, convirtiéndose en la ronda final más vista de cualquier evento del PGA Tour desde marzo de 2024. La popularidad global de McIlroy y el atractivo de campos icónicos como Pebble Beach jugaron un papel significativo en el aumento de la audiencia.
Los ejecutivos del PGA Tour han encontrado una razón para alegrarse en medio de la disminución de la audiencia, gracias al triunfo de McIlroy y al elenco estelar en Pebble Beach. La cobertura del evento, mejorada por visuales innovadores como tomas de drones y trazadores, añadió emoción y mostró la belleza del campo.
Con jugadores individuales como McIlroy y Lee causando sensación y capturando la atención del público, el PGA Tour puede necesitar repensar sus estrategias para mantener y aumentar la audiencia en el futuro. La batalla por la popularidad entre los golfistas profesionales se está intensificando, y los fanáticos están ansiosos por ver quién se convertirá en el favorito definitivo del público en el circuito.