Xander Schauffele, el campeón de dos majors, ha enfrentado un regreso al PGA Tour después de una lesión, logrando superar el corte en el Arnold Palmer Invitational. A pesar de un juego corto inestable durante la segunda ronda, Schauffele se mantuvo firme, extendiendo su racha de cortes a un notable 58. Un pájaro crítico en el back nine garantizó su lugar para el fin de semana, con un puntaje final de uno bajo.
Sin embargo, Schauffele es muy consciente del formidable desafío que representa el campo de Bay Hill, incluso para un jugador experimentado como él. Conocido por ser uno de los campos más exigentes en el PGA Tour, Bay Hill ha demostrado ser capaz de poner nerviosos incluso a los jugadores más experimentados, especialmente ante los vientos cambiantes.
Schauffele habló con franqueza sobre los aspectos estresantes del campo de Bay Hill que no necesariamente se vuelven más fáciles con el tiempo. Señalando hoyos específicos, como el sexto, el decimoséptimo y el decimoctavo, destacó los desafíos únicos que presentan. El sexto hoyo, por ejemplo, requiere golpear sobre un vasto cuerpo de agua, una tarea desalentadora independientemente de la dirección del viento. Incluso embocar en estos greens, confesó, puede ser intimidante, incluso desde apenas tres pies de distancia.
Reflejando los sentimientos de Schauffele, Scottie Scheffler, el jugador número uno o dos del mundo, confirmó la dificultad de jugar en Bay Hill. Señaló que uno de los aspectos más desafiantes del campo es su imprevisibilidad, particularmente en términos de la suavidad de los fairways y la dureza de los greens. Este contraste puede dificultar que la bola se acerque al hoyo, especialmente si la bola no proviene del fairway.
Los comentarios de Scheffler destacan la paciencia y la resiliencia necesarias al enfrentarse al complicado campo de Bay Hill. Según él, es un campo que puede frustrarte fácilmente, pero también es un campo que exige que te mantengas en el juego.
A medida que el torneo avanza hacia su tercer día, con vientos que se espera que se intensifiquen, todas las miradas estarán puestas en cómo Schauffele y sus compañeros competidores abordan el notoriamente desafiante Bay Hill. Ya sea que estén en la cima de la tabla de posiciones o aún luchando por escalar, se enfrentarán a una ronda de golf intrigante y exigente.