Carlo Ancelotti, el entrenador del Real Madrid, ha sido conocido por su postura inflexible contra la influencia de los medios y las presiones del entorno de los jugadores. Esta actitud firme ha quedado claramente demostrada esta temporada. A pesar de las críticas de los medios sobre la insuficiencia de oportunidades otorgadas a Arda Guler y Endrick Felipe, el par ha permanecido predominantemente en el banquillo.
Recientemente, ha habido una creciente preocupación sobre la posición de Guler en el equipo. El joven jugador turco ha sido señalado por su tiempo de juego limitado, con solo una aparición de 76 minutos en los últimos siete partidos del Real Madrid. Este tiempo de campo limitado, más notablemente contra el Leganés, ha llevado a especulaciones de que Guler podría considerar dejar el equipo este verano. La conjetura es que podría optar por un préstamo si su situación actual permanece sin cambios durante el cuarto restante de la temporada.
Ancelotti, conocido por su franqueza, abordó el tema el lunes, antes del partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey contra la Real Sociedad en Anoeta. Expresó su preocupación por el círculo de influencia de Guler, insinuando un posible desconexión entre sus planes para el jugador y los de las personas que lo rodean.
En palabras de Ancelotti, «Pasa mucho tiempo con otras personas. No sé si tienen la misma idea que tengo yo con él. Para que mejore y pueda jugar para el Real Madrid pronto. Esto es una falta de comunicación.”
El experimentado entrenador enfatizó que Guler necesita más tiempo para asimilarse en «el mejor equipo del mundo.» Añadió que todos deberían entender esto, y aquellos que no lo hagan, necesitan adoptar esta perspectiva.
El futuro de Guler en el Real Madrid sigue siendo incierto. Sin embargo, los comentarios de Ancelotti subrayan la importancia de la paciencia, la comprensión y la comunicación clara en el desarrollo de jóvenes talentos prometedores. También sirve como un recordatorio de que el camino para unirse a un equipo de élite como el Real Madrid requiere un compromiso significativo, no solo por parte de los jugadores, sino también de aquellos que influyen en sus decisiones profesionales.