A raíz de incidentes inquietantes que involucran a la estrella del tenis Emma Raducanu, Lindsay Brandon, la directora de protección de la WTA, está instando a las plataformas de redes sociales a intensificar sus esfuerzos para frenar el abuso en línea. La seguridad de la atleta, insiste Brandon, debería ser de suma importancia.
Raducanu se vio envuelta en una situación inquietante en Dubái cuando un individuo mostró un comportamiento obsesivo hacia ella. La persona en cuestión regresó al día siguiente para presenciar el partido de Raducanu, solo para ser expulsada del estadio y prohibida de todos los futuros torneos. La tenista británica, de 22 años, había hecho saber que se sentía amenazada.
Este episodio ha reavivado el debate sobre la seguridad de los jugadores que participan en el Tour. Aunque la WTA a menudo recibe elogios de los jugadores por sus estrictos protocolos de seguridad en los torneos, el acoso en línea sigue siendo un problema persistente.
Brandon, hablando con The Guardian, responsabilizó a las empresas de redes sociales por la seguridad de sus usuarios, especialmente las atletas femeninas que a menudo son las principales víctimas de este tipo de crueldad. Expresó su preocupación por la situación actual, destacando la falta de regulación, la ausencia de verificación de hechos y la distribución desigual de las protecciones para los usuarios.
En un esfuerzo por combatir el abuso en línea, la WTA implementó una herramienta de IA llamada Threat Matrix el año pasado. La herramienta está diseñada para identificar y monitorear mensajes abusivos y amenazantes dirigidos a los jugadores. Si bien ha mostrado cierto éxito, aún queda un largo camino por recorrer para erradicar completamente el problema.
Brandon señaló que en algunas ocasiones han podido interceptar proactivamente el abuso en línea. Esto es especialmente cierto cuando un individuo exhibe un comportamiento obsesivo hacia un jugador, incluso si intenta ocultar su identidad con un nombre de usuario anónimo. Sin embargo, subrayó el papel crucial que las empresas de redes sociales deben desempeñar para ayudar a resolver este problema.
La mayoría de los mensajes despectivos y amenazantes que reciben los jugadores provienen de apostadores descontentos que desahogan su frustración en los atletas.
En resumen, aunque los pasos tomados por la WTA, como el uso de la Matriz de Amenazas, son encomiables, es evidente que se necesita hacer más. Las plataformas de redes sociales deben tomar acciones más audaces para proteger a los usuarios del abuso en línea, particularmente a las atletas femeninas que son frecuentemente blanco de ataques. La seguridad de estas atletas, tanto dentro como fuera del campo, debe ser siempre una prioridad.